Cobayas y popcorning, un comportamiento encantador

Si decidimos tener una de estas simpáticas mascotas es inevitable que nos sorprenda la relación entre cobayas y popcorning. No debemos preocuparnos, es una muestra más de su complejo sistema de comunicación. Una ingeniosa forma de expresar su estado de ánimo.

Los cobayas son roedores herbívoros domesticados hace muchos años en los Andes peruanos. Son criaturas cariñosas y suaves debido a miles de años de convivencia con el hombre. Esta particularidad les ha hecho unos animales muy expresivos y con un lenguaje de sonidos y gestos muy rico.

¿Qué es el popcorning?

El nombre deriva del «salto» que dan los granos de maíz al explotar por el calor. Lo que llamamos «palomitas de maíz» (en inglés, popcorn). Es que, en efecto, este comportamiento es como unos saltos convulsivos y repetidos en que dejan las cuatro patas en el aire. Muchas veces estos espasmos van precedidos de una corta carrera. No es de extrañar la preocupación de sus dueños al observar una actitud que en principio parece más un ataque de histeria o un arranque de locura. Pero nada más lejos de la realidad. El cobaya no sólo se encuentra perfectamente, tanto física como mentalmente, si no que, además, está super contento.

¿Cuándo lo hacen y qué tratan de decirnos?

Cada cobaya tiene su propia personalidad y sus gustos. Lo normal es que hagan el popcorning cuando hay algo que les gusta o que se sienten bien. Muchas veces basta con que sólo nos acerquemos a su jaula, en ese momento se sienten felices y esa es su forma de expresarlo. Otras situaciones habituales de popcorning son cuando escuchan nuestros pasos que se aproximan. Al acariciarlos y jugar con ellos. Cuando les damos una fruta o un premio. Son capaces de anticiparse a nuestras acciones como por ejemplo cuando abrimos el frigorífico, cuando estamos en la cocina preparando su comida o con el ruido del envoltorio de su alimento preferido. Con estos «saltitos» tratan de decirnos que están contentos, que les gusta nuestra presencia y nuestras caricias. En definitiva, que están felices, sanos y juguetones.

Si os han gustado estas mascotas o si sentís curiosidad por su comportamiento, necesidades y cuidados podéis consultar en el blog de Manescalia nuestra ficha sobre cobayas.